Ana Sofía Varela Gasque: una química en el paisaje de las energías limpias

 


De niña, a Ana Sofía Varela Gasque le inquietaba saber por qué el cielo era azul y no de otro color, por qué llovía, y por qué el arcoíris era un arco. Sus desasosiegos tuvieron respuestas precisas gracias a su madre, quien era docente de la Facultad de Química.

Siempre tuvo claro que su camino profesional estaría dirigido hacia la ciencia; en algún momento se debatió entre estudiar física o química, pero finalmente se inclinó por esta última, ya que consideró que desde allí su trabajo podría tener un efecto mucho más palpable.

Convertida en una científica de tiempo completo y con un año como investigadora en el Instituto de Química de la UNAM, la Dra. Varela Gasque trabaja a diario tratando de entender a nivel molecular cómo aprovechar mejor la energía eléctrica para obtener reacciones químicas, que eventualmente permitan hacer más eficientes y rentables dispositivos como las celdas solares, y contribuir en la captura de CO2 que producen empresas cementeras o las refinerías, por citar un par de ejemplos.

“Mi ciencia básica intenta entender un proceso, que con el tiempo se puede utilizar. Hay gente trabajando en la captura de C02, sus reacciones, almacenamiento, pero el reto es transformarlo y para ello la investigación tiene que ser multidisciplinaria, hay que trabajar desde varios frentes”.

Su investigación está enfocada en la activación de CO2 y procesos de electrocatálisis por medio de sistemas nanoestructurados. Experimenta con catalizadores a base de carbono y observa las condiciones de la reacción de reducción electroquímica de C02, con el propósito de convertir este gas en un producto de utilidad práctica, como etileno y metano.

Ana Sofía Varela GasqueReconocimiento internacional

Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), le otorgó una de las becas que ofrece para Mujeres en la Ciencia, L´Oréal-Unesco-Academia Mexicana de Ciencias 2017, por su investigación. La Dra. Varela explica que parte de estos fondos los utilizó para equipar con tecnología de punta el laboratorio donde trabaja.

Como una científica que indaga en el paisaje de las energías renovables, se siente agradecida por el reconocimiento que le hizo el organismo internacional, destacando que la captura de CO2 representa un reto a nivel global para muchos especialistas. Sin embargo, aclara que serán otros colegas quienes tendrán que encargarse de darle aplicación en la industria a su investigación básica. “Uno de los mayores retos a nivel planeta es proveer de energías limpias”.

La preparación de la doctora Ana Sofía Varela Gasque incluye una maestría en “energías renovables” que cursó en España y después un doctorado en Dinamarca, así como un posdoctorado en Alemania, donde adquirió experiencia trabajando en torno a la electrocatálisis para reducción de CO2.

Ana Sofía Varela Gasque decidió regresar a México porque le interesó la educación en el país. Además de su trabajo como investigadora, da clases en la Facultad de Química y en el Instituto de Química, ambos de la UNAM. Una de las actividades que más disfruta es estar en contacto con sus alumnos y observar cómo se involucran en sus propuestas de investigación “es muy enriquecedor hablar con ellos y verlos aprender, enamorarse de un proyecto”.

Participación de la mujer en la ciencia

La influencia que recibió de su madre desde niña, le mereció no crearse una idea falsa acerca de la escasa participación que tienen las mujeres en el terreno científico. “Observo muchas maestras en la Facultad de Química. Los institutos suelen tener menos mujeres que las escuelas, pero curiosamente, fue en Alemania donde percibí menos participación de mujeres en ciencia”.

Destaca que en México sí hay mujeres científicas pero no como se quisiera. Cuando fue estudiante notó una marcada deserción en la licenciatura de jóvenes mujeres, que desde su perspectiva puede obedecer a la decisión de ser madres, es decir, no se continúa con una carrera académica “debido a que la academia castiga el atraso en tu desarrollo; algunos asesores ven mal que sus estudiantes se embaracen, por ahí hay un problema del que no se habla”, abunda.

Cuando la Dra. Gasque no está trabajando en el laboratorio disfruta de las películas proyectadas en la Cineteca Nacional y estar en contacto con sus seres queridos.

Por Sandra Vázquez Quiroz
Fotografía: Victor Hernández
Video: TV-UNAM