30 años de la Conabio (Parte 1)

Por Patricia de la Peña Sobarzo – 

La Comisión Nacional para la Conservación y Uso de la Biodiversidad (Conabio) se instituyó en 1992, con el propósito de contribuir a que el manejo sustentable del capital natural sea una verdadera oportunidad de desarrollo, bienestar y equidad para la sociedad de un país megadiverso como México.

Enfocada en reunir, generar, integrar, sintetizar y proporcionar información sólida, confiable y actual sobre la biodiversidad mexicana, la Conabio ha contribuido de manera fundamental para que la comunidad científica continúe con el estudio de los ecosistemas en territorio nacional, fomentar en la sociedad una mayor conciencia sobre el respeto, cuidado y preservación de nuestra riqueza natural, y coadyuvar con los gobiernos en la toma de decisiones hacia la generación de políticas públicas que garanticen la protección del medio ambiente.

Para conmemorar los primeros treinta años de esta institución, se planeó una extensa agenda de actividades entre las que se incluyó la emisión de un billete de lotería conmemorativo para el sorteo Zodiaco desde el pasado 13 de marzo; el lanzamiento en diversos canales de televisión de la campaña Somos guardianes, una serie de 50 cápsulas sobre la biodiversidad mexicana que se seguirá transmitiendo de manera permanente; el 2º Encuentro Nacional de Redes Alimentarias Alternativas en México; y el Reto Naturalista Urbano, un evento mundial amistoso en el que diferentes ciudades registran observaciones de plantas y animales a través de la plataforma NaturaLista, y en el que este año participaron más de 40 ciudades de México.

CONABIO

Como cierre de los festejos, en mayo de este 2022 se organizó una mesa magistral en El Colegio Nacional, con la participación del doctor José Sarukhán, a la sazón coordinador nacional de la Conabio y presidente en turno de El Colegio Nacional; el doctor José Soberón Mainero, secretario ejecutivo de la Conabio de 1992 a 2004 y actualmente profesor distinguido del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva del Instituto de la Biodiversidad de la Universidad de Kansas; el doctor Enrique Graue Wiechers, rector de la UNAM, así como de otras personalidades destacadas, tanto del gobierno federal mexicano, como de instituciones nacionales e internacionales, quienes han conocido y colaborado con la Conabio desde sus inicios.

Conabio: una organización científica de clase mundial

En 2011, siendo entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama señaló que su país necesitaba crear un instituto similar a la Conabio. Como la de él, cientos de voces en el ámbito internacional, muchas de ellas representadas por los invitados a la mesa magistral conmemorativa, han reconocido a la Conabio como una organización científica de clase mundial.

“Hoy en día es difícil decir que una organización es realmente única en el mundo, pero la Conabio lo es. Ninguna otra organización en el planeta tiene una relación tan cercana y productiva, tanto con la comunidad científica, como con el gobierno; un modelo que, en mi opinión, debería replicarse tanto en países en desarrollo como en los desarrollados”, expresó Sir Robert Watson, exdirector del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas.

Siendo una institución orgullosamente mexicana, la Conabio ha sido fundamental para la conservación de los recursos naturales de nuestro país y  para la definición de agendas multilaterales en materia de biodiversidad. Desde 2000, fue designada como la autoridad científica nacional ante la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres (CITES), donde su función principal es brindar asesoramiento acerca de los efectos del comercio sobre la situación de las especies.

De acuerdo con lo señalado por la maestra Martha Delgado Peralta, subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Conabio ha elaborado o complementado 28 propuestas de enmienda, de las cuales 27 fueron adoptadas para incluir, excluir o transferir especies mexicanas, confiriéndoles distintos grados de protección en el comercio internacional.

Adicionalmente, la Conabio ha elaborado estudios y ha compilado información para 17 revisiones periódicas de especies CITES presentadas a los comités de flora y fauna; ha representado a México en reuniones de los tres comités que integran la Convención y en las 18 Conferencias de las Partes (COP) celebradas hasta el momento.

“En todos esos espacios y momentos, la Conabio ha mantenido la posición de un México que busca el equilibrio entre la promoción del manejo sustentable de las especies y su conservación. Por su destacado trabajo, obtuvo el primer reconocimiento al Mérito Científico en toda la historia del CITES”, resaltó Delgada Peralta.

 

Sistema Nacional de Información sobre Biodiversidad

Siendo la Conabio una comisión intersecretarial conformada por las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Recursos Naturales, Bienestar, Economía, Educación Pública, Energía, Hacienda y Crédito Público, Relaciones Exteriores, Salud y Turismo, el inmenso conocimiento que ha generado lo ha hecho de forma interdisciplinaria, convirtiéndose en la plataforma de muchos especialistas, quienes con sus conocimientos han logrado abonar a la creación de uno de sus más grandes logros: el Sistema Nacional de Información sobre Biodiversidad (SNIB). Esta base integral de datos es utilizada para guiar o administrar proyectos de conservación y sustentabilidad biológica en una gran variedad de ecosistemas de México, con énfasis en especies endémicas o de alta prioridad.

“El SNIB no solo ayuda a las y los mexicanos a conocer nuestro patrimonio, sino que lleva la riqueza de México al resto del mundo”, subrayó María Luisa Albores, secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno federal.

Actualmente, el SNIB cuenta con alrededor de 25 millones de especímenes. Se trata de la base de información sobre biodiversidad más grande del planeta, además de ser gratuita y abierta no solo para México, sino para todo el mundo. Su ejemplo inspiró a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos a crear, en 1999, la Global Biodiversitiy Information Facility (GBIF), una base con información sobre la biodiversidad de todas las naciones del orbe.

La siguiente figura indica como se ha conceptualizado el sistema, en capas las cuales constan de:
• Datos de la especie que se representan principalmente por:
◦ Ejemplares (registros de especimenes y observaciones)
◦ Catálogos de autoridad taxonómica
◦ Datos biológicos de las especies
• Datos geomáticos que se representan principalmente por:
◦ Cartografía digital
◦ Sensores remotos
• Herramientas para la gestión de datos e información, y síntesis científica de la información.
• Una amplia red expertos que participan en el estudio de la biodiversidad.

Los logros de la Conabio son producto de la comunidad académica de México

En su intervención, el doctor José Sarukhán subrayó que los logros que ha alcanzado la Conabio no son solo producto del trabajo del personal de la Comisión, sino de la comunidad académica de México que ha aportado información socialmente sólida para tomar decisiones, lo que ha impulsado a gran parte de las entidades federativas para contar con sus propias comisiones estatales.

“Nosotros les llamamos “Coesbios” porque queremos que sean propias de cada entidad, con la participación gubernamental, académica y de la sociedad de cada lugar, de manera que puedan permanecer realmente sólidas, aun ante los cambios de gubernaturas”, apuntó el doctor Sarukhán.

La existencia y persistencia de la Conabio como entidad pública debe ser motivo de orgullo para los mexicanos. Los resultados que ha obtenido están a la vista de todos y son producto de la pasión y dedicación de muchas personas, pero muy especialmente de la labor que el doctor Sarukhán ha realizado desde su creación, pues sin su visión y empeño, todos estos resultados magníficos no habrían sido posibles.

“Gracias y felicidades, doctor Sarukhán, por no claudicar en esta lucha. Su legado como universitario y científico está firmemente vinculado al futuro sustentable que debemos heredar a nuestras nuevas generaciones. Desde la UNAM les reitero el compromiso institucional para contribuir mediante la educación, la investigación y la difusión de conocimientos, a los esfuerzos de la Conabio para la preservación de nuestra biodiversidad”, manifestó el doctor Graue al cierre de su intervención.

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