Actividad al alza en el Instituto de Geografía

Durante 2020 y 2021, el Instituto de Geografía de la UNAM (IGg) ha tenido uno de los periodos con más productividad de su historia, aseveró el director de dicha entidad universitaria, el Dr. Manuel Suárez Lastra.

Por Yassir Zárate Méndez – 

Al presentar en días pasados su segundo informe de actividades al frente del IGg, Suárez Lastra destacó que a pesar de la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19, hay “cifras récord en términos de productividad, alcance, impacto, visibilidad del trabajo que realizamos en el Instituto”.

Asimismo, tuvo palabras para recordar a personal del Instituto que perdió la vida en este lapso.

“Desafortunadamente, este periodo trajo gran dolor a nuestro instituto. Quisiera recordar a integrantes de nuestra comunidad que tristemente perdimos en los dos últimos años”, mencionó.

Cifras en crecimiento

Tras señalar que 2020 y 2021 fueron años difíciles, asentó que las condiciones generadas por la COVID obligaron a “reinventar la forma en que interactuamos y colaboramos. Nos obligó a cambiar la forma en que damos clase, nos obligó también a establecer nuevos objetivos, nuevas metas, nuevas prioridades”.

En estos dos años, integrantes del IGg recibieron 19 premios y reconocimientos, seis en 2020 y trece en 2021. Entre ellos, destacan el Premio Universidad Nacional en Ciencias Económico Administrativas, otorgado a la Dra. Teresa Sánchez, mientras que la Dra. María José Ibarrola recibió la distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos 2021, en el área de investigación en ciencias económico-administrativas.

Por su parte, las doctoras Luz Fernanda Azuela Bernal y María Teresa Ramírez Herrera recibieron el reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz. Así hasta sumar las 19 distinciones.

El Dr. Suárez Lastra refirió que 93 por ciento del personal de investigación está en el SNI, además de tres técnicos y cinco de posdoctorados.

Durante los dos últimos años, el personal académico publicó 236 artículos, de los cuales, 82 corresponden a revistas indizadas en el WoS/Scopus. En el mismo lapso se publicaron 24 libros, 127 capítulos de libros, 73 por ciento en libros publicados en México y 27 en el extranjero, a lo que sumó 89 informes técnicos.

Además, se elaboraron 60 mapas y se solicitó una patente, “que está en trámite y que consiste en un sistema automático para la localización del centro de masa de nanosatélites y naves pequeñas no tripuladas”, precisó.

También se desarrollaron siete plataformas geotecnológicas para resolver problemas nacionales.

Mayor producción, más visibilidad

Es así que en los últimos dos años “se alcanzó la mayor productividad en cuanto a la cantidad de artículos publicados en revistas de circulación internacional con factor de impacto”, resaltó el director del IGg.

Desde 2015, se registró un importante cambio, a partir del cual se duplicó la producción, ya que desde ese año había oscilado en alrededor de 1.3 artículos por investigador.

En cambio, para 2021 se ha alcanzado la más alta producción por investigador, que es de prácticamente 2.06 artículos “y esta se hace un poco más alta si consideramos otros tipos de producción indexada. Es claro que esta forma de producción académica se ha traducido en una mayor visibilidad e impacto de nuestro trabajo”, apuntó.

Además del incremento en la cantidad de artículos por investigador, mencionó que continúa una tendencia ascendente en cuanto a la intervención de académicos en este tipo de productos.

El de 2021 fue el año con la mayor participación en la historia del IGg, con 80 por ciento de los investigadores publicando productos indexados, siete puntos porcentuales arriba de 2020.

“Es importante hacer hincapié que la colaboración es sumamente importante para lograr estos incrementos de productividad. El 75 por ciento de los productos indizados son resultado de la colaboración con alrededor de 235 autores. Este es un esfuerzo del personal académico que debe felicitarse, promoverse”, acotó.

 

Por ello, exhortó a todo el personal académico a sumarse a este tipo de publicaciones de manera colaborativa, porque además ello promueve “una geografía interdisciplinaria, integral y con un mayor impacto”.

Proyectos de vanguardia

En el lapso que abarca el informe, Suárez Lastra precisó que se dio seguimiento a 90 proyectos. Estos implicaron convenios que se firmaron por un monto de 61 millones de pesos.

“Considerando la emergencia y la disminución de las inversiones de las dependencias gubernamentales en proyectos de investigación científica, hemos logrado mantener este tipo de proyectos que generan ingresos tan importantes”, externó.

Entre las líneas de trabajo se encuentran iniciativas relacionadas con la geografía social y económica; un proyecto en geografía política; uno más en geografía cultural e historia de la geografía; otro en geografía del turismo; uno en cambio climático. De igual manera, se concretaron tres en geografía agrícola; y dos de geodiversidad y geoparques.

Por otra parte, se materializaron tres en geomorfología; dos de migración; 14 de recursos naturales; 15 de manejo ambiental y ordenamiento territorial, además de ocho sobre riesgos y diez asociados a geotecnologías, cuatro proyectos de difusión y divulgación y uno de apoyo institucional.

El Dr. Suárez Lastra insistió en que el Instituto de Geografía ha tenido un papel relevante en las acciones emprendidas por la Universidad Nacional, para hacer frente a la emergencia ocasionada por la COVID-19. Es así como se implementaron once proyectos enfocados en dar respuestas a esta grave problemática.

“Destaca el atlas de vulnerabilidad ante COVID-19, que hace una representación de la distribución de la vulnerabilidad de la población en 59 zonas metropolitanas del país. Este se hizo en colaboración con 33 académicos del Instituto de Geografía, además de 28 académicos de 23 entidades externas”, puntualizó el académico.

Más iniciativas

El Instituto de Geografía tiene a su cargo la Unidad de Estudios Territoriales Oaxaca, cuyo enfoque principal es el estudio del geoparque de la Mixteca Alta. Entre los principales logros de dicha Unidad está la declaración del Geoparque de la Mixteca Alta como patrimonio cultural y material del estado de Oaxaca, por parte del Congreso del estado.

A esa iniciativa se suma el hecho de que en breve comenzará la recertificación por parte de la UNESCO como geoparque mundial. En ese contexto, apuntó el director del IGg, se logró el reconocimiento del geoturismo como un tipo de turismo.

También destaca una colección de monolitos de los suelos del geoparque, que es la segunda colección de monolitos más grande del país, además de una nueva propuesta del diseño de un jardín geobotánico, que será el primero en su tipo en el mundo.

Por otra parte, destacó el trabajo en el iSTAR, un laboratorio binacional coordinado con la Universidad Estatal de California, que en este periodo trabajó nueve productos geotecnológicos, siete proyectos y una serie de talleres de capacitación.

En cuando al Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra (LANOT), explicó que se aumentó la capacidad de procesamiento de imágenes y por primera vez se logró proporcionar un servicio de imágenes durante las 24 horas del día, todo el año, además de que se trabajó en el mejoramiento de una serie de algoritmos, entre los que destaca la detección, monitoreo y las simulaciones de encallamiento de sargazo, así como la detección de incendios forestales, además de la detección y seguimiento de cenizas volcánicas.

El LANOT distribuye 17,000 servicios por semana “y su importancia e impacto se hace año con año más evidentes”.

Proyectos en marcha

Suárez Lastra abundó en torno a proyectos a implementarse, como el Laboratorio Aéreo, que permitirá tener nuevas capacidades de percepción remota. Para materializar esta propuesta, se tiene el apoyo de distintas entidades universitarias y ahora mismo se encuentra en construcción, por lo que la Universidad contará con esta infraestructura a partir de noviembre de este año.

Expresó que se ha hecho la propuesta para crear la Unidad de Estudios Territoriales Yucatán. La idea es promover la investigación multidisciplinaria basada en estudios del territorio de la península.

Igualmente, inició la confección del Atlas Nacional de México 2022. Ahí participan 397 académicos de 121 dependencias internas y externas de la UNAM, y será “muy probablemente la obra geográfica más importante de la próxima década”.

Se encuentra en planes un Museo de Geografía, “que permitirá destacar la importancia del conocimiento geográfico y despertar vocación por la disciplina”, esfuerzo complementado con iniciativas como Geópolis 3.0, que en sus últimas dos ediciones se efectuó de manera virtual, con un alcance e impacto significativos gracias a Internet.

De esta manera, subrayó el Dr. Manuel Suárez Lastra que si se compara el trabajo del IGg con el de algunos institutos de geografía más reconocidos del mundo, “queda claro que tenemos un importante liderazgo en Latinoamérica, que somos comparable con diversas universidades de Europa”, y que en varios aspectos se encuentra a la cabeza.

Numeralia

El IGg está formado por tres departamentos, un laboratorio de análisis geoespacial, una unidad académica de estudios territoriales en Oaxaca, el Laboratorio Nacional de Observación de la Tierra, unas sección editorial y también tres unidades de apoyo, la unidad de tecnologías de la información, la biblioteca y mapoteca y la unidad de comunicación de la ciencia.

La plantilla del Instituto la componen 96 académicos, de los cuales 54 son investigadores y 42 técnicos académicos; cuenta con 17 estancias posdoctorales, incluyendo renovaciones, así como dos catedráticos Conacyt.

“En el caso de los investigadores, la distribución entre niveles se ha ido haciendo más homogénea, lo que denota un equilibrio entre los niveles más consolidados y el personal más joven, y en el caso de técnicos académicos hay ahora una concentración en los niveles de asociado C y de titular B y debemos impulsar que haya más promociones hacia los niveles de titular A y titular C”.

De igual manera, 39 por ciento del personal académico son mujeres y 61 hombres. El IGg publicó diez libros, tres números de la revista Investigaciones geográficas, indexada en Scopus, y con el Centro de Geociencias, el Instituto de Geología, el Instituto de Geofísica y el Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental, la revista Terra digitalis.

Este segundo informe da cuenta del trabajo académico del periodo del 1 de enero de 2020 al 31 de diciembre de 2021, así como el trabajo de la dirección del IGg del 1 de marzo de 2020 hasta el 28 de febrero de este año.

Botón volver arriba