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Agua en el lado luminoso de la Luna

Yassir Zárate Méndez

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) coincidieron en que el reciente anuncio hecho por la NASA, sobre la presencia de agua en el lado iluminado de la Luna, representa un nicho de oportunidades para relanzar la exploración de nuestro satélite natural.

Exploración con sondas no tripuladas

Al respecto, el investigador del Instituto de Astronomía (IA), José Franco López, señaló que uno de los primeros pasos para aprovechar el agua lunar deberá ser el envío de vehículos no tripulados, que ayuden a colectar los materiales.

“Lo primero que tendrían que hacer es mandar sondas, que se dedicaran justamente a hacer una extracción minera”, refirió el integrante del IA.
El ex presidente de la Academia Mexicana de Ciencias añadió que esa etapa del aprovechamiento y explotación de la Luna se “tendría que hacer con sistemas robóticos, en donde primero extraes el material, lo fundes y tienes que almacenarlo”.
Franco López externó que cualquier agua que pueda existir en la parte superficial o un poco debajo de la superficie de la Luna se evapora durante el día y se vuelve a condensar durante la noche, “así que quizá en la Luna exista un ciclo del agua. Además, en los cráteres que están cerca de los polos lunares, donde nunca da el Sol, se mantiene agua congelada a menos 150 grados, es una roca sólida que puede estar estable durante millones de años”.

Agua para ser aprovechada

En tanto, el investigador del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN), Rafael Navarro-González, destacó que el agua encontrada en la parte donde hay luz de forma permanente en el satélite presenta algunas particularidades, que demandarán un trabajo adicional para poder aprovecharla.

“Sabemos que hay agua en la superficie de la Luna, en la zona que recibe la luz del Sol, pero no es agua como la que tenemos para beber, si no [que] es agua que está dentro de los cristales de los minerales de la Luna, y esa agua no es fácil que pueda ser utilizada por los organismos”, asentó el también colaborador de la NASA.
Para Navarro-González, el hallazgo significa que el agua lunar podrá ser aprovechada en otros momentos, cuando regresen misiones tripuladas a la superficie lunar.
“Sin embargo, por diferentes métodos, el agua de la Luna puede ser extraída y puede ser utilizada para el consumo humano”, apuntó el investigador del ICN.

La Luna, puesto de avanzada en la carrera espacial

De esta manera, y coincidiendo con José Franco, el doctor Nava rro-González apuntó que “el agua es una molécula esencial para los seres vivos, y el hecho de que se encuentre en la Luna abre la posibilidad de que pueda ser utilizada para las futuras misiones que vayan a la Luna, que se establezcan con usos variados: para consumo humano, para producir combustible y para producir oxígeno que se requiere para la respiración”.

El investigador universitario destacó que, como parte de la carrera espacial, la Luna jugará un papel fundamental en la llegada de los seres humanos a Marte.
“En esta y otras misiones se involucran humanos y va a ser importante ir a la Luna para de ahí poder ir a Marte, porque será necesario establecer una base en la Luna, y después una en Marte”.

SOFIA: La observación de la Luna

Hace unos días, un par de grupos de investigadores publicaron sendos artículos en la revista Nature Astronomy, en los que reportan el hallazgo, que se apoyó en el Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA) de la NASA. Este descubrimiento indica que el agua se puede distribuir por la superficie lunar, y no se limita a lugares fríos y sombreados, reporta la página de la NASA en español.

“SOFIA ha detectado moléculas de agua (H2O) en el Cráter Clavius, uno de los cráteres más grandes visibles desde la Tierra, ubicado en el hemisferio sur de la Luna. Las observaciones anteriores de la superficie de la Luna detectaron alguna forma de hidrógeno, pero no pudieron distinguir entre el agua y su pariente químico cercano, el hidroxilo (OH). Los datos de esta ubicación revelan agua en concentraciones de 100 a 412 partes por millón, atrapada en un metro cúbico de suelo esparcido por la superficie lunar”, agrega la NASA.

Hasta antes de este hallazgo, los investigadores sospechaban sobre la presencia de agua en el lado luminoso de la Luna.

“A modo de comparación, el desierto del Sahara tiene 100 veces la cantidad de agua que SOFIA detectó en el suelo lunar. A pesar de las pequeñas cantidades, el descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre cómo se crea el agua y cómo persiste en la dura superficie lunar sin aire. El agua es un recurso precioso en el espacio profundo y un ingrediente clave de la vida tal y como la conocemos. Queda por determinar si el agua que SOFIA encontró es fácilmente accesible para su uso como recurso. Bajo el programa Artemisa de la NASA, la agencia está ansiosa por aprender todo lo que pueda sobre la presencia de agua en la Luna antes de enviar a la primera mujer y al próximo hombre a la superficie lunar en 2024 y establecer una presencia humana sostenible allí para finales de la década”, se indica en la página de la NASA.

Los resultados de SOFIA se basan en años de investigaciones previas que examinan la presencia de agua en la Luna. Cuando los astronautas del Apolo regresaron por primera vez de la Luna en 1969, se pensó que estaba completamente seca, asienta la agencia espacial estadounidense.

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