2023Instituto de Geofísica

Congreso Internacional Paricutín 80

La región de Michoacán tiene la mayor probabilidad de ser el escenario donde aparezca un nuevo volcán, sostuvo el director del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, José Luis Macías Vázquez.

Por Yassir Zárate Méndez – 

Director del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, Dr. José Luis Macías Vázquez.

Durante la presentación del congreso internacional para conmemorar el 80 aniversario de la erupción del Paricutín, el directivo resaltó que dicho encuentro académico servirá para actualizar “todo lo que se ha hecho durante los últimos años”, en materia de investigación sobre volcanes, sismos e interacción de los grupos humanos con entornos como la zona Michoacán-Guanajuato, donde se ubican más de 1,100 volcanes.

Enjambres sísmicos y degradación 

Dr. Giovanni Sosa Ceballos

En la presentación, el investigador de la Unidad Michoacán del Instituto de Geofísica, Giovanni Sosa Ceballos, precisó que el congreso se desarrollará bajo dos ejes temáticos: los enjambres sísmicos, que tuvieron un punto culminante entre 2021 y 2022, y un análisis sobre la paulatina degradación del patrimonio geológico, volcánico y arqueológico que tiene lugar en el estado de Michoacán.

Sobre los enjambres sísmicos, Sosa Ceballos sostuvo que se trata de un evento “que ha trascendido al menos una década”, y en el cual efectuado trabajos la Universidad Nacional y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, además de investigadores de otros centros.

los enjambres sísmicos

“Es muy importante que la sociedad michoacana esté enterada de esto. Estamos muy conscientes de que no solo es alertar, no solo se puede dar información, sino que hay que brindar resoluciones y es a lo que se dirige la academia”, advirtió el experto.  

Al respecto, el director del Instituto de Geofísica, José Luis Macías Vázquez, apuntó que después del sismo del 19 de septiembre de 2022, comenzó una serie de sismos cerca de Los Reyes, mientras que en los años 2020 y 2021 también ocurrieron enjambres sísmicos en la región de Paricutín-Tancítaro; estos se reportado como parte de las actividades del Servicio Sismológico Nacional. 

En cuanto al segundo eje temático, Giovanni Sosa adelantó que se buscará proponer soluciones, para evitar el saqueo y destrucción del patrimonio geológico e histórico de la entidad. 

Actualización

El director del IGf subrayó la necesidad de actualizar el conocimiento de todos los estudios que se han realizado sobre el Parícutin, aunque acotó que los trabajos se deben extender a otros edificios volcánicos. 

“El volcán forma parte de lo que conocemos como el campo volcánico de Michoacán-Guanajuato, en donde tenemos más de 1,100 volcanes. Todos los cerros que ven aquí alrededor, como el Quinceo, son volcanes, que durante los últimos 20 años hemos realizado estudios de su actividad: cuándo nacieron, cuándo hicieron erupción y cómo se extinguieron”, indicó el Dr. Macías Vázquez. 

De esos 1,100 volcanes, se han hecho numerosos estudios por parte de la Universidad Nacional, la Universidad de Michoacana y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), entre otras instituciones. 

El director del IGf estimó imprescindible continuar el estudio de todos. “Quisiéramos saber cuándo nació el primero y hasta llegar al volcán Paricutín. Como saben, el Paricutín y el Jorullo son los dos volcanes más jóvenes que han nacido en el México y en el continente”, indicó.

Prevención e investigación

Imprescindible en el caso del Paricutín es la figura del artista plástico y escritor Gerardo Murillo, mejor conocido como el Dr. Atl., autor del libro Cómo nace, crece y muere un volcán.

Cómo nace, crece y muere un volcán

El pintor fue testigo directo de los primeros días en que se formó el edificio volcánico, en 1943. Hasta hace un par de años, el Paricutín era el volcán más joven de la Tierra, hasta que emergió uno en Islandia, al que siguió uno más en las islas Canarias. 

“Como ustedes saben es el ejemplo nacional y mundial, al menos hasta el año pasado, en el nacimiento de un volcán”. Ahora, como parte del programa del congreso, acudirán especialistas islandeses y españoles, para compartir la experiencia que tuvieron en esos países, en la gestión de esas erupciones. 

Macías Vázquez dio a conocer que se instaló una estación sismológica cerca del pueblo de Tancítaro, para registrar los movimientos de tierra, incluyendo los de menor magnitud. 

Escritor Gerardo Murillo

Aclaró que los enjambres están formados por sismos muy pequeños, “que no los sentimos”. Si un movimiento telúrico tiene una magnitud mayor a cuatro, lo sentimos, pero la mayoría de estos enjambres tienen magnitud inferior a cuatro, por lo que pasan desapercibidos para la población. 

En este tenor, urgió a incrementar la red sísmica en el estado, no solo a través del Servicio Sismológico Nacional, sino también con la participación de las autoridades michoacanas. 

Amplia riqueza natural y cultural

De su lado, el investigador del INAH, Jacinto Robles, externó que la meseta tarasca concentra un extraordinario paisaje volcánico, vestigios arqueológicos, monumentos históricos y vivienda vernácula que conserva la construcción y materiales usados desde la época precolombina, conocidos como trojes. 

En la región se asientan comunidades de ascendencia purépecha, principalmente, y cuenta con 127,318 habitantes, “que se congregan y conviven en un ambiente volcánico activo, por lo que en época recientes y pasadas han experimentado el fenómeno de la migración por ese fenómeno natural”, adujo.

Los desplazamientos se deducen a partir de observaciones en algunos de los vestigios arqueológicos y lavas o depósitos piroclásticos encontrados en esos espacios culturales. Ese es el caso del volcán El Metate, que tuvo eventos eruptivos en dos momentos diferentes: el primero ocurrió entre los años 957 o 1214 de la Era Común, y el segundo se registró, tentativamente, en 1434, o quizás algunos años antes de la llegada de los europeos, en 1519. En tanto, el Jorullo tuvo actividad entre 1759 y 1774, y el Paricutín lo hizo de 1943 a 1952.

“En esta relación bimodal del vulcanismo y del ser humano con su patrimonio, se tiene que hasta hoy en día hay un registro mayor de 260 sitios arqueológicos en la base de datos de monumentos, considerados patrimonio de la nación, además de 12 templos del siglo XVI”, detalló.

Actualmente, solo el sitio de Tingambato se encuentra abierto al público y su temporalidad va del año cero al 900 de la Era Común; el resto de sitios está custodiados por las comunidades, que suelen considerarlos parte de su identidad, al integrarlos a las celebraciones de las y los santos patrones.

Asimismo, en esa región se han generado y cultivado tradiciones, como el canto de las pirekuas, la comida michoacana y la Noche de Muertos, esta última declarada por la UNESCO como patrimonio intangible de la Humanidad. 

En la actualidad, los asentamientos humanos en ese paisaje volcánico, experimentan cambios ante la necesidad de subsistir, como la demanda de materiales primarios, incluidas grava y arena para la construcción, además de productos comestibles.

Es así que esto ha provocado un nuevo escenario que debe ser evaluado para evitar un deterioro ambiental de impacto regional; es el caso de los bancos de material para la construcción, cuyo registro es nulo o casi nulo, como lo demuestran los datos en poder el gobierno del estado, donde de los más de ochocientos bancos ubicados, solo veinte están registrados, esto sin contar los innumerables sitios arqueológicos que generalmente, por carecer de una declaratoria concreta, son utilizados también como bancos de material.

“En conclusión, la meseta tarasca es un crisol de convivencia del ser humano en un ámbito volcánico, cuya historia debe ser un ejemplo y la ciencia un aliado para prevenir desastre naturales y antropogénicos”, refirió Jacinto Robles.

El arte y el Paricutín

De igual manera, con la participación de la Dirección de Literatura y Fomento a la Lectura de la Universidad Nacional, se organizará el ciclo “Los volcanes en el arte y la literatura”, en el que participarán expertos en estética, letras y difusión cultural.

“Los cuerpos volcánicos han sido protagonistas en el arte, en el cine y desde luego en la literatura”, refirió la directora de Literatura y Fomento a la Lectura, Anel Pérez.

 

El Congreso Internacional Paricutín 80 iniciará este lunes 20 de febrero, y finalizará el viernes 24. Para más información, se puede consultar la página del Instituto de Geofísica de la UNAM, https://www.geofisica.unam.mx/

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