2017Historia de la CienciaPerfiles

Fernando Córdova Tapia

Nuevos enfoques en la ecología.

El camino que siguió Fernando Córdova Tapia hacia la ciencia estuvo marcado desde su infancia. A los seis años fue influido por el largometraje Free Willy, en el que una ballena es la protagonista de la historia. “Desde entonces todo lo relacionado con el mundo marino comenzó a interesarme”, destaca.

Su inquietud fue retroalimentada en casa, gracias a que le compraban visores con los que daba un vistazo a la vida debajo del agua; también recuerda con nostalgia que su padre le regaló de cumpleaños un pequeño tiburón que compró en el mercado de La Viga, el cual congeló y descongeló por un largo periodo para jugar con él.

Oriundo de la ciudad de México, Fernando Córdova se define como una persona comprometida y dedicada. Actualmente es candidato a doctor en ciencias biológicas por el Instituto de Biología de la UNAM (IB). La tesis que lo hará acreedor al grado intenta responder a la siguiente pregunta: ¿cómo se estructuran las comunidades de peces en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, en Quintana Roo?

Este sitio se estableció como reserva en 1982. Resguarda humedales prioritarios y posee ambientes marinos representativos de las costas de Quintana Roo, como playas arenosas, manglares, bahías someras, playas con rocas, marismas y arrecifes con alta variedad de especies.

 

Oasis

En Sian Ka’an no hay ríos superficiales, ya que el agua que recibe el suelo se filtra rápidamente y llega al mar. En las zonas bajas afloran humedales someros durante la época de lluvia, y la mayor parte de la porción terrestre de la reserva se inunda, aunque en época de secas quedan pequeños oasis.

Fernando Córdova encontró en Sian Ka’an seis oasis que se conectan con el acuífero y que funcionan como refugio para los peces cuando el agua se va durante el estiaje. También identificó catorce variedades de peces, de las que recaba información sobre el papel que juegan en el ecosistema.

Mientras el joven científico relata estos hechos, en su rostro se dibuja una sonrisa que refleja la fascinación que le produce explicar en qué consiste su investigación. Detalla que aplica un enfoque de diversidad funcional, un ejercicio nuevo en estudios ecológicos, que prioriza las funciones y no el análisis cuantitativo de las especies.

 

Otros proyectos

Aficionado al café y a los videojuegos, apunta que una vez que adquiere un compromiso no descansa hasta cumplir con sus objetivos. Gracias a uno de los reportes técnicos del Laboratorio de Restauración Ecológica en materia de conservación de los ecosistemas de manglar, el estatus de protección de las cuatro especies que predominan en México cambió de categoría y ahora son consideradas especies amenazadas. Cabe recordar que nuestro país se ubica entre las regiones con mayor superficie de manglar a nivel mundial y resguarda cuatro especies: mangle rojo, mangle blanco, mangle negro y mangle botoncillo.

Además de su trabajo en Sian Ka’an, Córdova Tapia colabora en reportes técnicos que advierten sobre las consecuencias de introducir especies exóticas en un ecosistema, o sobre las afectaciones por cambio de uso de suelo.

Actualmente es coordinador académico del Laboratorio de Restauración Ecológica del IB, que está a cargo de Luis Zambrano González, con quien participa en un proyecto de restauración ecológica en Xochimilco.

Formó parte del grupo de especialistas que revisaron los impactos de la minera Caballo Blanco en Veracruz; los proyectos turísticos Los Pericúes, en Cabo Pulmo, Baja California Sur; La Ensenada, en Holbox, Quintana Roo; y el nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México.

Estas y otras participaciones en favor de la conservación le valieron el Premio Nacional de la Juventud 2014, en el rubro de Protección al Ambiente, que se otorga a jóvenes menores de 30 años, que acoge como un buen estímulo para seguir involucrado en trabajos que no necesariamente le otorgan mérito académico.

“Es importante comprometerse con el trabajo que ayuda a las diversas causas sociales, entre ellas la del cuidado del medio ambiente y no enfocarse solo en publicar”, abunda.

Coherente con sus principios, Fernando Córdova coordina actualmente el Grupo de Análisis de Manifestaciones de Impacto Ambiental, que forma parte de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, de la que es integrante activo.

Por Sandra Vázquez Quiroz

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba