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Índice de vulnerabilidad ante COVID-19

Científicos de la UNAM diseñan índice de vulnerabilidad ante COVID-19

Por Yassir Zárate Méndez

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) diseñaron un índice de vulnerabilidad, como un instrumento que puede ayudar a las autoridades del país, de las entidades federativas y de las demarcaciones municipales a tomar decisiones basadas en información relacionada con aspectos demográficos, socioeconómicos y de salud de la población, ante la pandemia ocasionada por la COVID-19.

Al respecto, el coordinador de la Investigación Científica de la UNAM, William Lee Alardín destacó que el objetivo del índice es, fundamentalmente, contar con una herramienta que sea útil, ágil y propositiva, y que de esta manera les permita a las autoridades federales, estatales y municipales “tomar medidas en beneficio de la población”.

El instrumento desarrollado por especialistas de diferentes disciplinas científicas y que laboran en la Universidad Nacional, se apoya en información que se encuentra en varias bases de datos de acceso libre.

“El índice hace uso de información que es esencialmente pública, de diferentes bases de datos que están disponibles, pero que se combina de una manera muy interesante, y muy creativa para este caso en particular, con el fin de tener justamente esta utilidad”, refirió Lee Alardín.

El trabajo fue desarrollado en la Universidad Nacional, como parte de un esfuerzo más amplio “que se ha venido haciendo en las últimas semanas, en los distintos frentes, en lo que toca a otros aspectos y este de la pandemia en concreto”, agregó.

Asimismo, se enfatizan aspectos relacionados con la salud, el desarrollo de insumos y de instrumentación, para atención a pacientes y la protección de personal médico. Otro tanto ocurre con el tema del medio ambiente y los efectos que tiene la pandemia en ese rubro, así como el de la energía, el modelaje y el estudio de datos alrededor de la pandemia y de aspectos socioeconómicos.

Lee Alardín explicó que el índice carece de un carácter predictivo, aunque sí tiene un componente dinámico, que permitirá su adaptación a medida que avance la enfermedad.

“No es un mapa que indique dónde va a haber muchos casos, decesos o afectaciones económicas. No es una predicción. Tampoco es un mapa estático. Lo podemos modificar con acciones, con esfuerzos y con la colaboración de todos. No es destino este mapa”, puntualizó.

En contraste, el coordinador de la Investigación Científica de la UNAM explicó que el alcance de los datos consignados en este proyecto ayudará a tomar decisiones a las autoridades correspondientes.

“Es un mapa que indica dónde podríamos tener mayores afectaciones económicas, aunque no llegue el virus a esas entidades en particular. Es un mapa que nos puede y debe servir para saber a dónde dirigir los esfuerzos que se tienen que hacer. Todos los aspectos de salud, económicos, demográficos, para proteger a la población y a la sociedad”, asentó.

Añadió que se trata de una herramienta que se debe cruzar con el mapa de casos que se genera cada día y cada semana, para entender mejor a dónde se podría extender este virus en los próximos días y semanas “y entonces qué deberíamos de hacer ahí”.

El trabajo sugiere que, aunque toda la población es susceptible al contagio, hay grupos sociales más vulnerables que otros. Con esto en mente, dicho índice considera tres dimensiones de vulnerabilidad: demográfica, de salud y socioeconómica.

De acuerdo con el índice, la mayor vulnerabilidad se concentra “en los municipios más marginados del país, en Oaxaca, Guerrero y Chiapas, donde el acceso a servicios de salud es limitado, en la Huasteca Veracruzana y Poblana, así como en el sur de Durango, Sierra Tarahumara y en Yucatán”.

Así, se toman en cuenta aspectos relacionados con los niveles de marginación, de acceso a servicios de salud y de ingresos monetarios. De esta manera, el índice ofrece un panorama amplio sobre la situación que se vive en las demarcaciones, que constituyen la base de la estructura política del país.

En esta línea, se establece que “el índice clasifica cuatro grados de vulnerabilidad: medio, alto, muy alto y crítico, y revela que el 63 por ciento de la población mexicana vive en municipios con vulnerabilidad media, en grandes centros urbanos que cuentan con la mayor infraestructura de salud y la mayor capacidad económica”.

El cruce de datos permite tener una radiografía que ayude a las autoridades a tomar las decisiones, con base en información generada por diferentes entidades oficiales.
El diseño de este índice contó con la participaron de investigadores de los Institutos de Geografía, Geofísica e Investigaciones en Matemáticas Aplicadas, así como de las Facultades de Medicina y de Ciencias, además de la Coordinación de la Investigación Científica.

El documento está disponible en la siguiente dirección electrónica:

https://www.gits.igg.unam.mx/iCOVID-19/home

El documento está disponible en la siguiente dirección electrónica:

https://www.igg.unam.mx/covid-19/Vista/archivos/vulnerabilidad.pdf

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