
-::- Por Patricia de la Peña Sobarzo -::-
La enfermedad de Alzheimer (EA), fue descrita por primera vez en 1907, sin embargo, no fue sino hasta 1986 que se reconoció como un problema mayor de salud mundial. Esta común y devastante degeneración cerebral, cuyo origen aún se desconoce, ocurre en todo el mundo, sin preferencia de raza, y es la causa del 30 al 50% de todos los trastornos que producen deterioro de las funciones mentales superiores en la vida adulta.
En los Estados Unidos, por ejemplo, afecta a más del 5% de la población mayor de 65 años, y aproximadamente al 20% de la población de 80 años o más. Un cálculo poblacional reciente indica que en los primeros años de este siglo XXI, el 15% de la población mundial tendrá más de 65 años.
En México, los datos estadísticos de la EA no parecen reflejar las cifras esperadas para la población ya que, por ejemplo, en el año de 1990, se registraron únicamente 111 defunciones por la EA, de las cuales 56 fueron hombres y 55 mujeres. Sin embargo, hay otros informes estadísticos que refieren que por lo menos 350,000 personas podrían padecer actualmente este
mal incurable.
¿Qué es la demencia de Alzheimer? Es un síndrome demencial que se caracteriza, en sus etapas iniciales, por una pérdida progresiva de la memoria y, en sus etapas más avanzadas, por un deterioro severo de las funciones intelectuales como pensar, aprender o razonar. Por su forma de presentación, la enfermedad puede ser esporádica (85-95% de los casos) o genética (5-15% de los casos). La variedad genética encontrada asociada a la EA ha revelado que el desarrollo de la enfermedad es de naturaleza multifactorial, entre los que destacan tanto los factores genéticos como ambientales y el envejecimiento mismo.
¿Cómo se descubrió la enfermedad de Alzheimer?

El inicio de los estudios morfológicos de la EA se ubica a principios de siglo, con el doctor alemán Alois Alzheimer, quien en el año de 1907, encontró agregados de neurofibrillas y placas en la corteza cerebral de una mujer de 50 años que había muerto después de 4 años de enfermedad. El cuadro clínico de esta paciente se había caracterizado inicialmente por una pérdida gradual de la memoria, el deterioro de la personalidad y desorientación, que concluyó, antes de su muerte, en un detrimento severo de todas su funciones intelectuales. El doctor Alzheimer realizó sus observaciones en cortes del cerebro de esta paciente, tejidos que fueron bañados con sales de plata (Impregnación Argéntica de Bielschowsky). Los agregados de neurofibrillas fueron denominados por el mismo Alzheimer como marañas neurofibrilares.
¿Qué síntomas y conducta presenta un enfermo de Alzheimer?
Los síntomas de la enfermedad varían de persona a persona y al principio pueden no ser muy distinguibles del olvido que ocurre en casos de depresión, ansiedad, mucho estrés, y en el envejecimiento gradual. Sin embargo, el cuadro clínico ha sido dividido básicamente en tres etapas, empezando la primera por un deterioro notable de la memoria de corto plazo, junto con una disminución de la percepción espacial, de la memoria topográfica y una desorientación en tiempo y espacio.
En la segunda, el paciente se muestra apático y frecuentemente pierde el juicio y la capacidad para el pensamiento abstracto. En la tercera se presenta un gran deterioro de todas las funciones intelectuales, al grado que puede incluso no reconocer a sus familiares o su propio rostro en un espejo. Finalmente, en forma drástica, el paciente termina en un completo estado vegetativo, producido por la severa decorticación cerebral. La enfermedad inevitablemente concluye con la muerte del paciente en un lapso aproximado de 6 a 12 años.
Criterios para el diagnóstico de la enfermedad El diagnóstico definitivo de la EA se basa en el examen neuropatológico del tejido cerebral obtenido por autopsia. Sin embargo, en la actualidad existen criterios para su diagnóstico en el paciente vivo, como estudios de gabinete, rayos x y tomografías que permitan ver al cerebro, además de una serie de estudios neuropsicológicos que son orientados para analizar aspectos en la memoria y en el manejo de información. Pero como es un proceso crónico, muchas veces cuando se inician los primeros síntomas, el daño ya es bastante grande, y ese es uno de los problemas para el diagnóstico de estos padecimientos neurodegenerativos.
Uno de los campos en investigación básica es el diagnóstico prematuro, ya sea a través de marcadores en suero o por estudios no invasivos que permitan saberlo.
¿Qué investigaciones se realizan en la enfermedad de Alzheimer?

Las investigaciones que hace la Dra. Clorinda Arias en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, es desarrollar modelos experimentales de muerte neuronal. Por ejemplo, en modelos experimentales, en ratas, en vivo e in vitro, en cultivos de neuronas se observa el papel tóxico de la proteína beta-amiloide y el papel de la regulación de la transmisión excitatoria de las alteraciones en la homeostasis del calcio y alteraciones del metabolismo energético relacionado con el Alzheimer. Durante el envejecimiento, la utilización continua de oxígeno por parte de todas las células, en particular en el cerebro, favorece la producción de lo que se llaman especies reactivas del oxígeno, que son moléculas que se pegan químicamente a otras y las alteran. Una de las hipótesis del envejecimiento es que todo este metabolismo energético continuamente está generando radicales libres, y por eso es que está de moda, con cierto sustento experimental, el uso de los famosos antioxidantes. Es muy probable que la producción de radicales libres juegue un papel muy importante en la muerte neuronal en el Alzheimer, y por ello sería interesante investigar dicha hipótesis. Al respecto, la doctora Arias comenta: “Aunque por un lado nos interesa saber cómo se mueren las neuronas, también queremos encontrar algún factor de protección. Estamos estudiando en modelos vivos (ratas) algunos mecanismos por los cuales los estrógenos pudieran proteger a las neuronas del daño, es decir, cuál es su efecto en el mantenimiento del citoesqueleto neuronal, que es uno de los blancos en el Alzheimer”.
¿Existe tratamiento para los enfermos de Alzheimer?
Aún cuando no existe una cura para la EA, en la actualidad hay numerosos esquemas de tratamiento encaminados a aliviar los síntomas más tempranos de los enfermos. Las principales estrategias terapéuticas tratan de aumentar la circulación cerebral (vasodilatadores) o la actividad metabólica (agentes psicotrópicos, metabolitos oxidativos). No se puede ignorar, sin embargo, que ninguno de estos tratamientos es claramente efectivo para la mayoría de los pacientes y los síntomas.



