
Por Eric B. Téllez –
El conocimiento científico es una parte de la cultura que actualmente ya se encuentra en todas partes. En cuanto a su producción y publicación de resultados, la ciencia contemporánea emplea métodos como el de la revisión por pares, en el que un texto es escrito por un profesional y luego revisado por otro con formación parecida. La lingua franca involucrada en este proceso es el inglés, por lo que esto representa una desventaja para muchas instituciones de educación superior fuera de la tradición anglosajona: la producción de conocimiento implica más pasos, lleva más tiempo y esfuerzo. Los textos pueden ser rechazados por errores en la redacción y no precisamente por errores en los datos, en los experimentos o en general en la metodología científica implementada.
La contraparte, el consumo de esta producción, de este conocimiento, no llega a toda la sociedad –a todos los públicos– con suficiente rapidez. Es por esta razón que la divulgación científica trata de explorar diferentes medios y diferentes formatos para llevar este conocimiento al gran público: hay exposiciones en museos, documentales en video, cómics, podcasts, diversos tipos de publicaciones como revistas especializadas, para niños, adolescentes y adultos. Nuevamente, debido a la preponderancia económica y social que tiene la cultura anglosajona, mucho de este material está en inglés, por lo que para acceder a él se requiere una traducción.
Ambas problemáticas son bien conocidas y son la razón principal por la que existen cuatro materias relacionadas con la traducción de textos técnicos y científicos (una obligatoria y tres optativas de especialidad), dentro del plan de estudios de la Licenciatura en Traducción y dos más dentro Diplomado en Traducción Especializada que se imparte en la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción de la UNAM que, como su nombre lo indica, se enfoca en todos los contenidos relacionados con la ciencia y la tecnología, ya sean especializados o de divulgación.
En esta materia se abordan diversos géneros textuales, desde el manual de una licuadora hasta la divulgación para niños, pasando por traducción de software, artículos científicos, patentes, páginas de internet de cursos virtuales y doblaje y subtitulación de documentales. Además, a los textos técnico-científicos es posible hacerles una clasificación paralela en dos géneros principales: los textos de difusión y los textos de divulgación. Los textos de difusión están pensados para ser leídos por profesionales que conocen la jerga del campo de especialidad en el que está escrito, jerga tan especializada que podría incluir ecuaciones o palabras en latín.
Estos textos de difusión tienen una estructura textual bien definida y etiquetada: introducción, metodología, resultados, conclusión y referencias; mientras tanto, su estructura discursiva es repetitiva y prácticamente sin función connotativa, es decir, se evita el uso de las metáforas para comunicar la información. Por otro lado, los textos de divulgación están pensados para abarcar una gran gama de públicos que, con y sin contexto, pueden acceder a ellos y por lo tanto se utilizan diversas estrategias retóricas para enriquecer el texto y volverlo mucho más fácil de leer.
El Taller de Traducción de Textos Técnico-Científicos es una materia completamente práctica que tiene como una de sus finalidades incorporar los conocimientos teóricos de otras materias del campo de la lingüística, combinarlos con el discurso científico que los profesores de esta materia impartimos y aplicarlos a estos géneros textuales específicos. Es por esta razón que desde que se creó la Licenciatura en Traducción, los profesores Verónica Álvarez, Alfredo Romero y yo hemos puesto en marcha una propuesta metodológica, que consiste en abordar la traducción de un texto completo con el objetivo de publicarse. En concreto, las alumnas seleccionan un texto pequeño durante el séptimo semestre, lo traducen durante el octavo y durante el noveno tratamos de publicarlo. Este flujo de trabajo permite la integración de gran parte del currículo de la licenciatura, inclusive de materias de corte administrativo.
Aunque en algunos momentos las gestiones para publicar han sido infructíferas, en los casi cuatro años que llevamos impartiendo estos contenidos, hemos obtenido diversos productos. En la primera parte de este texto dividido en dos entregas, se expone un par de ejemplos de difusión en formato audiovisual que realizaron las estudiantes y que se han publicado; mientras tanto, en la segunda parte daremos ejemplos de divulgación científica.
Como primer caso, tenemos la subtitulación de la siguiente conferencia, que fue un encargo del Instituto de Ecología de la UNAM. Esta conferencia, altamente especializada, habla de los métodos más recientes para reducir patologías bacterianas y fue impartida por un reconocido investigador de talla internacional. Según la información que tenemos del Instituto de Ecología, este es uno de los videos con mejores números en el canal de este instituto. Los créditos de la traducción le pertenecen a la estudiante Priscilla Chablé y aparecen al final del video.
También ha sido posible publicar en TV UNAM el siguiente documental –con sus respectivos subtítulos– que habla sobre el conocimiento ecológico tradicional, es decir, ciencia tradicional efectuada por los pueblos originarios en California, Estados Unidos. El documental es una producción original del Laboratorio Visual de Antropología Avanzada de la Universidad Estatal de California, en Chico. En este caso, los créditos de la subtitulación le pertenecen a la estudiante Ellen Sumire Lida.